












¿Molesto por el ruido de las puertas al cerrarse, especialmente si hay bebés o personas que duermen ligero?
Estos silenciadores de puerta son la solución.

Son cojines acolchados de tela de poliéster 100%, duraderos y hechos a mano, que se colocan sobre el pestillo de la puerta para amortiguar el golpe y reducir el ruido casi por completo.

Tienen bandas elásticas a los lados que se ajustan a diferentes tamaños y formas de pomos, y además evitan que la puerta se cierre accidentalmente (si quieres bloquearla, solo quita un lado y déjalo colgando).
Vienen en un pack de 3 unidades, cada una de aproximadamente 10 x 8 cm, en colores neutros que no llaman la atención.

Son perfectos para dormitorios, guarderías, bibliotecas, baños o cualquier habitación donde quieras más silencio.

Fáciles de instalar: solo estira las gomas y colócalas sobre el pestillo.

No dañan la puerta, son reutilizables y se limpian con un paño húmedo.
¡Un pequeño accesorio que hace una gran diferencia en la tranquilidad de tu hogar!
