










¡Oye, fan de Spider-Man!

Este cochecito Hot Wheels es una pasada.

Es el modelo Ghost-Spider, basado en un Chevy C10 de 1967, y es el número 5 de una colección de 5.

Está hecho de metal fundido, así que tiene buen peso y detalles chulos.

Es perfecto para regalar a niños (a partir de 3 años) o para coleccionistas que quieran algo diferente.
A mi sobrino le encantó: lo juega sin parar y además queda genial expuesto en la estantería.

Si buscas un detalle pequeño pero con mucha personalidad, este Hot Wheels es ideal.
Eso sí, viene sin caja especial, pero el coche en sí está muy bien acabado.

¡Un must para fans del trepamuros!
