










¿Cansado de que los restos de la cocina acaben por todos lados?

Este cubito de Yamazaki es la solución.

Se pega con un imán fuerte a la puerta del fregadero (o a la nevera) y así tienes la basura justo a mano cuando pelas, cortas o limpias.

Viene con tapa para que no se vea el interior y una junta que ayuda con los olores.
Mide unos 17x9.5x17 cm (6.7x3.7x6.7 pulgadas), así que es compacto pero suficiente para los desperdicios del día a día.

Se abre con una sola mano, ¡superpráctico!

El imán es desmontable, así que cuando se llene, lo sacas fácil para vaciarlo.

También lo puedes usar para guardar polvo de lavavajillas, hisopos en el baño, o incluso ponerlo directamente sobre el fregadero.
