










Si tu coche tiene problemas de rendimiento o consumo de combustible, puede que sea el sensor de oxígeno.

Este de Denso (modelo 234-2010) es un reemplazo directo para la ubicación delantera, compatible con muchos vehículos.

Está fabricado con materiales de alta calidad y cumple con los estándares originales (OE), así que funciona igual que la pieza de fábrica.

Ayuda a que el motor funcione de manera más eficiente, mejorando el consumo de combustible y reduciendo emisiones.

La instalación es relativamente fácil si tienes herramientas y algo de experiencia, pero si no, mejor llévalo a un taller.

Si notas que tu coche va irregular o gasta más de lo normal, cambiar el sensor de oxígeno puede ser la solución.



